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El desarrollo de la biotecnología en México tiene un largo camino por recorrer y asimismo muchos campos en los cuales aportar beneficios. De la semana del 23 al 28 de junio de 2013 se llevó a cabo el XV Congeso Nacional de Biotecnología y Bioingeniería en conjunto con el XII Simposio Internacional sobre Genética de Microorganismos Industriales en Cancún, Quintana Roo.
En este Congreso se dieron cita diversos investigadores de centros de investigación e instituciones especializadas en materia de biotecnología y genética reconocidos a nivel internacional, destacando proyectos innovadores dentro de ellos los relacionados en materia de biotecnología agrícola, como fue el caso de la biofertilización en donde el Dr. Mauricio Trujillo del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la U.N.A.M., habló sobre el desarrollo de la formulación líquida de un inoculante basado en la bacteria Azospirillum brasilense, con larga vida de anaquel, que fue transferido a la empresa Biofabrica Siglo XXI la cual lo llevará al mercado en los próximos meses. Este inoculante reporta incrementos de 1.8 veces en la producción de granos, en pruebas iniciales, siendo una nueva alternativa para fertilizar cultivos de distintos tipos como maíz, sorgo, caña de azúcar, avena, cebada, trigo, aguacate, mango, plátano, entre otros, aportando una forma sustentable de producir frutos y granos básicos a la agricultura mexicana.

Por otra parte se presentó el proyecto de la Dra. Damar López en conjunto con el reconocido investigador el Dr. Luis Herrera Estrella quienes pertenecen a la empresa StelaGenomics México S. de R.L. de C.V. , empresa nacida del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad del CINVESTAV, el proyecto consiste en introducir genes en diversos cultivos para estimular el uso de fosfitos, que es una fuente de fosforo normalmente no asimilable por las plantas, también limitan el crecimiento de las malezas en el campo donde son cultivadas, tecnología que puede ser aplicada en cualquier cultivo.
Otros proyectos presentados fueron el del Dr. Enrique Galindo del Instituto de Biotecnología de la U.N.A.M. que consiste en un biofungicida para mango, papaya y aguacate, que combate el hongo antracnosis, el biofungicida es amigable con el medio ambiente utilizando organismos enemigos del patógeno para reducir o eliminar los efectos dañinos a los cultivos.
Estos son algunos de los casos que ilustran que a pesar de los obstáculos es posible llevar al mercado desarrollos de alta tecnología a nivel internacional. En una importante vinculación entre empresas y centros de investigación. Los aportes de proyectos innovadores como estos a los diversos campos de la agricultura pueden dar como resultado una mayor competitividad frente a la producción mundial así como una mejora en la calidad de vida de las personas a la vez que se procura el medio ambiente.
https://dl.dropboxusercontent.com/u/63805385/Simposio%20Canc%C3%BAn%20Uni%C3%B3n%20(Galindo%202013).pdf

De acuerdo a los diarios internacionales, la situación crítica que está viviendo el país vecino del norte en cuanto a la sequía ha afectado los precios de los alimentos a nivel mundial y aunque no se espera que la situación se agudice tanto como en el 2007-2008, los efectos a corto plazo ya pueden sentirse. El aumento en las importaciones de trigo es muestra de ello.

https://www.la-razon.com/mundo/FAO-producir-evitar-crisis-alimentaria_0_1667233358.html

Las importaciones de trigo a México incrementaron en más del 30 por ciento en el primer semestre, y alcanzaron los 742 millones de dólares de acuerdo a cifras del Banco Central.[1]

Las cifras del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) reportan cifras similares a las del Banco Central y afirma que durante el primer cuatrimestre del año, la balanza comercial agropecuaria de México reportó un saldo negativo de 392,524 millones de dólares, mientras las importaciones ascendieron 4,758 millones de dólares.

Debido a lo anterior, los diferentes organismos del país especializados en materia agropecuaria remarcan la necesidad de encaminar las políticas agrícolas hacia una mayor independencia alimentaria. Benjamín Grayeb, vicepresidente de Comercio  Exterior del Consejo Nacional Agropecuario, por ejemplo, afirmó que “es indispensable reducir las importaciones y fortalecer la productividad del campo, y q para ello se debe mejorar el rendimiento”.[2] Por su parte, durante la ceremonia de cambio de coordinador del Congreso Agrario Permanente (CAP), Juan Leyva Mendivil de la Alianza Campesina del Noreste (ALCANO) quien será el nuevo coordinador de dicha organización, hizo énfasis en la necesidad de impulsar el desarrollo regional agropecuario incluyendo un programa nacional de investigación, de transferencia de tecnología y de asistencia técnica, además de un programa de producción de  semillas mejoradas y de fertilizantes.[3]

Biofábrica Siglo XXI comprometida con el desarrollo del agro mexicano, trabaja continuamente con los centros de investigación más importantes del país para desarrollar e innovar en productos y paquetes tecnológicos para el campo. El resultado de este intenso trabajo ha sido el incremento en los rendimientos, la reducción de los costos de producción (ya que se puede reducir hasta en un 50% la aplicación de fertilizantes químicos nitrogenados) y  el mejoramiento de la tierra.


[1] Reuters, Afp y Dpa, “Duplica México importaciones de trigo, con gasto récord de 741 mdd” en La Jornada, consultado el 22 de ago. de 12 en https://www.jornada.unam.mx/2012/08/22/economia/023n1eco
[2] María del Pilar Martínez, “Importaciones logran balanza agropecuaria negativa para México” en El Economista consultado el  22 de agosto de 2012 en  https://eleconomista.com.mx/industrias/2012/08/08/importaciones-logran-balanza-agropecuaria-negativa-mexico
[3] Julián Sánchez  “CAP urge plan para revertir los precios” en El Universal en línea, consultado el 22 de agosto de 2012 en https://www.eluniversal.com.mx/notas/865594.html

Aguscalientes será testigo de una transformación en la producción agroalimentaria a través de la puesta en marcha del ambicioso e innovador  Agroparque Industrial.

Este Agroparque será una unidad agroindustrial basada en adelantos tecnológicos, pero, ¿Qué es exactamente un agroparque? Un agroparque es una unidad de producción y de negocios que tiene por objetivo generar hortalizas de excelente calidad, con un nivel de producción de alto rendimiento y con tecnología de punta que incorpora prácticas sustentables. No sólo se enfoca en la producción, sino también en el empaque, distribución y comercialización de los productos. Producción y negocios se encuentran en un solo punto trabajando de manera coordinada para conseguir los máximos beneficios.

En Jalisco, ya hay tres agroparques en funcionamiento (Ubicados en Tamazula, Etzatlán y Ferrería), los cuales han mostrado resultados positivos en cuanto a la generación de empleos así como la adopción de prácticas agrícolas que generen mayores rendimientos con cultivos más sanos, disminuyendo los riesgos de plagas y enfermedades.

En Aguascalientes, sin embargo, de acuerdo a al gobernador Carlos Lozano de la Torre, el Agroparque que se pondrá en marcha será modelo nacional en la producción, procesamiento y comercialización agroindustrial. Este proyecto cuenta con asesoría de expertos en la materia provenientes de la Universidad de Wageningen, Holanda, a través del Grupo Alterra. Holanda se ha distinguido por ser uno de los países con mayor éxito en el desarrollo de este concepto.

La semana pasada, el gobernador del estado junto con el Director del Fondo de Capitalización de Inversión para el Sector Rural (FOCIR), Francisco Javier Delgado Mendoza, y un grupo de empresarios mexicanos reconocidos en el ramo agroindustrial, asistieron a Holanda para dar seguimiento a los avances del Agroparque que se está construyendo en Aguascalientes.

Esta visita se dio en el marco de la Feria Floriade 2012 en la ciudad de Venlo (Feria de horticultura que se lleva a cabo cada 10 años en Los Países Bajos), la cual es muy importante porque a ella asisten empresarios de todo el mundo, lo cual representa una oportunidad de negocios además de que en la exposición se tratan temas relevantes para la producción hortícola, tal es el caso del uso de la biotecnología, tema al que se le asignó un área especial dentro de la agenda.

Entre el grupo de empresas que viajaron a Venlo, se encuentra Biofabrica Siglo XXI, elegida para tal evento especialmente por ser una de las mejores empresas científicas y tecnológicas en México, por su enfoque en investigación y desarrollo de productos biotecnológicos para la producción agroalimentaria, y por su extenso trabajo con los mejores centros de investigación en el país además de que es la empresa dedicada a los biofertilizantes con mayor experiencia en campo y con los mejores resultados en el agro mexicano. Biofabrica expuso en este importante evento avances y resultados en relación a los biofertilizantes. Próximamente estaremos dando más detalles sobre su participación por este mismo medio.

La nota completa de esta visita se puede consultar a través del siguiente vínculo: https://www.oem.com.mx/elsoldelcentro/notas/n2598907.htm

El jueves 28 de junio de 2012, el diario El Economista, publicó el suplemento titulado El Agro Inteligente donde se detallan varios aspectos relevantes del agro mexicano y del mundo. Uno de los artículos de mayor interés en esta publicación, fue el relativo a la caña: “Biotecnología y caña se unen”. En este artículo, se abordan los casos de México y Brasil, donde la biotecnología y la producción de caña se unen para aumentar los rendimientos y disminuir costos. Esto es posible gracias a la apuesta en investigación que se está haciendo en ambos países y la cual ya está dando valiosos resultados.

En Brasil por ejemplo, de acuerdo al artículo, se prevé un incremento en la producción de caña de tal modo que para el 2020, el país sudamericano estaría duplicando su producción anual “es decir, alcanzaría una cifra superior al 66% de la producción global actual”.[1]

¿De dónde vienen estas impresionantes expectativas? Estos incrementos en la productividad se deben principalmente a la “adopción de mejores prácticas productivas en los agricultores y al uso de biotecnología agrícola”[2] . El uso de biotecnología agrícola es muy importante ya que permite que la planta esté mejor protegida de enfermedades y plagas, lo cual se traduce en mayores rendimientos y menos riesgo de pérdidas.

En el caso de México, se están llevando a cabo investigaciones en el ramo cañero para determinar las variedades híbridas que permitan altos rendimientos (70 toneladas mediante el uso de material genético de alto rendimiento). Este proyecto de investigación se lleva a cabo en el marco de una transformación científica en el ramo cañero, en la que convergen proyectos de investigación como la “creación de la Estación Cuarentenaria de la Caña de Azúcar, la modernización de los campos experimentales en La Gloria, pertenecientes al Colegio de Postgraduados, y la modernización de la Estación de Hibridación del Centro de Investigación y Desarrollo de la Caña de Azúcar”[3] .

Esto demuestra que la articulación entre ciencia, tecnología y producción es un camino que dista de ser recorrido por completo y que hace falta mucho por hacer, sobre todo respecto al acercamiento tecnología-sociedad, ya que, lo más importante es que los productores conozcan los avances y los implementen.
En el artículo se menciona la biotecnología en el área de modificación genética. Existen otras áreas biotecnológicas que han demostrado ser altamente efectivas, tal es el caso de  nuestros biofertilizantes: Azofer® y Micorrizafer®, con los cuales se han obtenido rendimientos en caña de azúcar de hasta 192.8 toneladas por hectárea, lo que representa un incremento del 17.8% con respecto al testigo.

Validación en caña del uso de nuestros biofertilizantes: INIFAP, Morelos.


Los invitamos a leer el artículo completo en el siguiente vínculo:
https://eleconomista.com.mx/publicaciones-pdf/agrointeligente/agrointeligente-280612
 


[1] Alberto, Romero. “Biotecnología y caña se unen” en AgroInteligente, El Economista, 28 de junio de 2012. Año III, Número 24, México, D.F.
[2] Ídem.
[3] Ídem p. 11.

 

Damar López Arredondo
 
 
 
 
 
 
 
 
Sin duda, uno de los grandes retos para la humanidad en el siglo XXI,  será el incremento de la producción de alimentos que permita satisfacer la creciente demanda mundial, la cuál en el último período,  se ha incrementado más allá del crecimiento de la población.
Pero si el reto de incrementar la oferta alimentaria es grande, este es aún mayor si consideramos que el actual esquema de producción agrícola tiene que ser radicalmente transformado,  por otro que sea más económico, más productivo y sobre todo menos contaminante y devastador. Es decir se necesita un modelo más sensato y responsable de producción.
El reto de la producción agrícola en el siglo XXI, todavía es más complejo si consideramos que las fuentes de nutrientes vegetales, que son indispensables para la producción,  como es el caso del nitrógeno y del fósforo, se están agotando a un ritmo acelerado.
Actualmente los fertilizantes nitrogenados dependen del petróleo, y su futuro está ligado a este,  y ya llegamos  al umbral de su agotamiento.
El fósforo que requieren las plantas proviene de la roca fosfórica, pero ésta tiene un horizonte limitado de vigencia. Adicionalmente, el fósforo que se utiliza se desperdicia más del 70% situación similar sucede con los fertilizantes nitrogenados. Estos fertilizantes representan uno de los grandes absurdos del actual modelo de producción agrícola en el mundo; el insumo más caro en la agricultura, es el más ineficiente y altamente desperdiciado: por cada 100 kgs. de aplicación, la planta solo aprovecha cerca de 30 kilos, mientras que 70 kgs. se van a contaminar suelos, agua y atmósfera.
Afortunadamente, existen alternativas viables y deseables para enfrentar estos inmensos retos, como son los biofertilzantes  y otras opciones de la Biotecnología.
Los invitamos a leer este artículo sobre Damar López Arredondo investigadora del CINVESTAV que a los 28 años ha desarrollado cultivos genéticamente modificados para aprovechar el uso de fertilizantes.
https://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/8f5f3eb62bb61e396de9cd0eea64fffd
 

Biofabrica Siglo XXI y la UNAM a la vanguardia en la búsqueda de alternativas sustentables para la agricultura


El panorama actual para la agricultura a nivel mundial en el marco de crisis económicas y medioambientales no es nada alentador. Esto se debe a diversos factores como la erosión de las tierras cultivables, el cambio climático, la contaminación de acuíferos, entre otros así como el uso indiscriminado de agroquímicos. Respecto a estos últimos, particularmente la agricultura mexicana actualmente enfrenta problemas de tipo económico-social y ambiental.

Agroquímicos: panorama actual

Los fertilizantes e insecticidas químicos son insumos agrícolas cuyo propósito es el aumento en los rendimientos de los cultivos a corto plazo teniendo a su vez efectos sumamente peligrosos para el medio ambiente y para la salud a largo plazo, como ya desde hace 10 años lo había detallado la ONU en su reporte “Perspectivas del Medio Ambiente Mundial 2000”[1], por otra parte, los precios de estos insumos se han disparado debido al aumento en los precios del petróleo[2] lo cual representa una fuerte carga para los agricultores. En suma, los agroquímicos ya no responden a las necesidades actuales económicas y medioambientales, lo cual ha propiciado alianzas estratégicas entre los sectores involucrados en Investigación y Desarrollo (I+D) tanto privados como públicos, ejemplo de ello en nuestro país son Biofabrica Siglo XXI y la Universidad Nacional Autónoma de México.

La UNAM y Biofabrica: Historia de una alianza sustentable en I+D

En 1980 en la UNAM se creó el Centro de Investigación sobre Fijación del Nitrógeno[3], dedicado a impulsar la investigación sobre biofertilizantes microbianos[4] como alternativa en la producción agrícola del país debido a su bajo costo[5], a sus propiedades regeneradoras del suelo, a que permiten el ahorro de agua, mejoran la nutrición de la planta y de manera relevante aumentan la productividad disminuyendo la fertilización química. La primera aplicación a gran escala de estos biofertilizantes en el campo mexicano se dio en el marco del programa Alianza para el Campo-SAGARPA en 1999. Los microorganismos utilizados fueron Azospirillum brasilense, Glomus intraradices y Rhizobium etli[6]. En total se biofertilizaron 1,882 263 has. en casi todo el país mostrando excelentes resultados, sin embargo, con el cambio de gobierno en el año 2000, el programa se desactivo. Pese a lo anterior, los involucrados en el proyecto estaban convencidos de los beneficios a largo plazo de este tipo de fertilización y siguieron colaborando a través de la empresa mexicana Biofarbica Siglo XXI.

Desde el 2003, Biofábrica Siglo XXI, en su calidad de empresa científica y tecnológica ha trabajado de manera conjunta con la UNAM en la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías sustentables para la producción agrícola del país, en la formación de cuadros de profesionales y en la búsqueda de soluciones sostenibles, obteniendo resultados contundentes como el aumento de hasta un 46% en el cultivo de frijol por ejemplo, con un ahorro promedio de hasta $1600.00 en el costo de fertilización[7].


[1] Panorama General PMAM-2000, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 1999. https://www.unep.org/Geo2000/ov-es.pdf
[2] FAO
[3] Hoy Centro de Ciencias Genómicas
[4] Los biofertilizantes microbianos  son fertilizantes biológicos a base de microorganismos benéficos para la planta y el suelo.
[5] De acuerdo a los precios de Biofabrica, los biofertilizantes cuestan el 10% de lo que cuestan los agroquímicos
[6] Organismos microbianos basados en bacterias y hongos benéficos.
[7] Datos proporcionados por Biofabrica Siglo XXI y disponibles en www.biofabrica.commx o a través de contacto@biofabrica.com.mx

FUENTE UNIVERSO PYME
18 de mayo del 2011
Marcel Morales es un agrónomo y director de la Pyme que hace posible que un desarrollo tecnológico importante para el campo mexicano, se mantenga con vida a pesar de la actitud de los mexicanos.
BIOFÁBRICA SIGLO XXI OBTUVO la licencia para comercializar a nivel nacional uno de los grandes desarrollos tecnológicos de la ciencia universitaria en la UNAM. El Centro de Investigación sobre la Fijación de Nitrógeno consiguió desarrollar un producto que protege la raíz, fija el nitrógeno en las plantas y ayuda a su desarrollo reticular.
Este centro de investigación que hoy es de Ciencias Genómicas en materia de biofertilización ha recibido un gran reconocimiento mundial y desde 1999 Marcel Morales comenzó a trabajar la idea de un convenio para que su empresa y el desarrollo tecnológico pudieran trabajar juntos. Finalmente consigue su propósito y desde finales de la década anterior BIOFÁBRICA es la Pyme que hace posible que este producto se comercialice en nuestro país, no sin pocos problemas.
En el año 2000 México lanzó un programa para impulsar la biofertilización que consiguió incorporar a tres millones de hectáreas a nivel nacional a la nueva dinámica. Lamentablemente, con la llegada de Vicente Fox a la Presidencia el «Rey del Ajo», su «ilustre» y «afamado» «Mejor Secretario de Agricultura» a nivel nacional –según palabras de Vicente Fox– no le concedió importancia al proyecto a pesar de que fertilizar una hectárea con productos derivados del petróleo, nocivos a la tierra y al organismo humano, cuesta tres mil pesos y la fertilización con este recurso cuesta 200 pesos para la misma superficie.
Por supuesto que en México nada importa que los resultados de incrementos en la productividad de la tierra sean tan notorios; en maíz incrementó 25 por ciento la cosecha, 30 por ciento en trigo, 30 por ciento en cebada, frijol y otros. En el año 2000 se tomó la decisión de desaparecer el programa de fertilización con este producto y desde entonces descansa sobre esta empresa la comercialización del producto.
Lamentablemente el INIFAP, organismo gubernamental que sólo debe de certificar y promover la fertilización por estas vías biológicas y evitar fraudes con productos que dicen ser fertilizantes, cuando en realidad son sólo tierra, en lugar de trabajar para estos menesteres esta ahora vendiendo también kilos de biofertilizantes, cosa que acaba haciéndole la competencia desleal a una Pyme que se la ha jugado por México y que ha remado contra corriente.
Esta Pyme produce 400 mil dosis por año y entrega ya su producto, este desarrollo tecnológico mexicano, universitario, a 12 estados del país con magníficos resultados.
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